Apple y Google prohíben el uso de localización en sus aplicaciones de seguimiento para el Coronavirus

Las empresas no permitirán que las apps que empleen esta tecnología almacenen datos de GPS de los dispositivos móviles, con el objetivo de cuidar la privacidad de los usuarios.

Apple y Google, cuyos sistemas operativos son usados por el 99% de los teléfonos inteligentes, dijeron en abril que trabajarían juntos para crear un sistema que notifique a las personas que han estado cerca de otros que han dado positivo en las pruebas de Covid-19, la enfermedad causada por el coronavirus.

Las compañías indicaron que sólo las autoridades de salud pública puedan usar esta nueva tecnología.

De qué se trata esta nueva aplicación

El rastreo de contactos se basa en rastrear y contactar a las personas que posiblemente hayan estado expuestas a la enfermedad. El método usa las señales Bluetooth de los teléfonos para detectar encuentros y no almacena datos de localización de Posicionamiento Satelital Global (GPS).

 Los expertos consideran que es una herramienta significativa para que la sociedad vuelva a la normalidad. Muchas personas reaccionaron con optimismo cuando de Apple y Google anunciaron el desarrollo de una tecnología con la que las autoridades de salud de todo el mundo puedan mantener un rastreo de contactos y notificar sobre una posible exposición a la enfermedad.

La aplicación se integrará en los sistemas operativos iOS y Android, y tiene como objetivo evitar la fragmentación entre diferentes sistemas y, por tanto, permitirá que todos los celulares que utilicen estos sistemas operativos funcionen en conjunto, de esta forma el rastreo de contactos será efectivo.

 El sistema de ambos gigantes, que utiliza señales Bluetooth para determinar lo cerca que alguien ha estado de una personas diagnosticada con COVID-19, podría lanzarse a mediados de este mes, aunque los desarrolladores ya tienen una versión beta del sistema.

Reglas claras

 Tanto Google como Apple hicieron público un conjunto de requisitos para los desarrolladores de la aplicación. Entre los puntos a considerar, se sostiene que solo las autoridades gubernamentales sanitarias podrán crear aplicaciones; y todas las aplicaciones deberán contar con el consentimiento del usuario; además se requerirá un segundo consentimiento con respecto a la entrega de los resultados de los test de diagnóstico. Finalmente, la recogida de datos deberá minimizarse y usarse únicamente como herramienta de control sanitario. Estará prohibida la utilización de datos para otros usos, como segmentación de publicidad ni para vigilancia.

Los expertos en privacidad han advertido que cualquier caché de datos de localización relacionados con cuestiones de salud podría hacer que las empresas y los individuos sean vulnerables a cuestionamientos, ataques y discriminación si los datos se hacen públicos.