Conmemorando el Día de Internet en tiempos de pandemia

Este 17 de mayo celebramos el Día de Internet, como cada año existe una temática a abordar, por supuesto y sin mayores reflexiones, esta vez el enfoque está relacionado con el papel que juega Internet con respecto a la emergencia sanitaria provocada por el COVID-19.

El Día del Internet busca, como proyecto de dinamización social, promover el buen uso de Internet y dar a conocer las posibilidades que ofrece la Red para conseguir mejoras sustanciales en nuestra sociedad, a través del correcto uso de las nuevas tecnologías, todo esto en virtud de los Objetivos
de Desarrollo Sostenibles (ODS) establecidos por Naciones Unidas.

La mayoría de nosotros tenemos en consideración los efectos positivos que ha tenido la red en cuanto a la conexión, la eficiencia y el desarrollo que permiten las plataformas sociales de información. De igual forma nos cabe preguntarnos cómo ha respondido Internet con respecto a la pandemia que nos afecta.

Internet, acceso y saturación en el servicio

Las cuarentenas y situaciones de encierro voluntario que se han producido por la pandemia han obligado a las personas a trabajar, estudiar y realizar una serie de actividades de forma remota, esto ha provocado un aumento significativo en el tráfico de internet, y por ende una preocupación en la capacidad de manejo y recuperación de la infraestructura que sustenta el funcionamiento de la red de redes.

¿Sabes como llega Internet a Chile? Acá te lo contamos

En Chile se ha detectado un alza del 30% en uso de Internet desde los hogares y una disminución de -3% de velocidad de banda ancha fija. La Subsecretaria de Telecomunicaciones (Subtel) en viata a estos antecedentes ofició a las empresas Claro, Entel, GTD, Movistar, Mundo Pacífico, VTR y
Wom, entre otras, para que informen sobre el comportamiento de sus redes y planes.

Proyecciones de tráfico y plan de contingencia para el manejo de aumento excepcional de la demanda.

Cabe destacar que el uso de los servicios de telecomunicación también se ha incrementado, desde los 2,5 a 3 servicios por persona, es decir, banda ancha, teléfono y cable. En cuanto a los dispositivos que se utilizan en casa, existe un promedio de 4 a 5 conectados simultáneamente a Internet.

Además del alza en el uso de Internet, existe otro factor relevante a tener en consideración en cuanto al rol que tiene Internet en este momento, y es que su penetración a nivel latinoamericano es del 68%. Valor que demuestra un obstáculo para afrontar el COVID-19, la marginalización del 32% de la población en el uso de la red hace que la posibilidad de acceder a servicios como información y atención sanitaria, descargar contenidos educativos para apoyar el trabajo escolar en casa, o adquirir bienes de primera necesidad de manera electrónica sea muy difícil.

El Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, y las empresas que prestan servicios móviles y fijos agrupadas en ATELMO activaron el 1 de abril un “Plan Solidario de Conectividad”, que permite a los usuarios pertenecientes al 40% de los hogares de menores ingresos, mantener el
acceso a telefonía e Internet en caso de que no puedan pagar la mensualidad de estos servicios.

Internet y Ciberseguridad

La masificación de Internet a nivel global atrajo un montón de beneficios, tanto en formas de comunicarse, como de trabajar, comprar, hacer negocios, entre otros, pero también de riesgos, serios. Los ciberdelitos hoy es una de las principales alertas para gobiernos, empresas y ciudadanos.

Los ciberataques han ido en aumento y se han convertido en un reto mayúsculo para Europa, Asia del Este y Pacífico y Norteamérica. Actualmente, más de 19 países (50% del PIB global) consideran los ciberataques como su principal riesgo al momento de realizar negocios.

El costo de los ciberataques en latinoamérica alcanzó los US$ 90 mil millones, esto es 1,6% del PIB regional, mientras el promedio global de gasto de las empresas en ciberseguridad ha crecido 7,8%, en la región latinoamericana lo ha hecho 4,7%.

En Chile se registraron alrededor de 1.5 billones intentos de ciberataques en 2019, lo que se traduce en 4.16 millones de intentos por día. Esto refleja que el cibercrimen está en constante evolución, tanto en volumen como sofisticación, obligando a las empresas a adaptarse a este nuevo escenario tomando medidas para evitar ser víctimas.

La inversión en ciberseguridad en nuestro país el año pasado alcanzó los US$ 187 millones. La cifra representa tan sólo el 0,07% del PIB. Lo anterior es comparativamente por debajo del promedio mundial, que es 0,12% del PIB.

Uno de los puntos débiles, que aumentan el porcentaje de vunerabilidad, es la falta de conciencia que existe actualmente en el país sobre los riesgos presentes en la tecnología y su relación con los ciberataques.

Uso de la red como soporte social

A pesar de que puedan existir falencias con respecto al uso y acceso a Internet, también podemos observar la gran cantidad de soluciones que ha brindado a las personas. Trabajo remoto, películas por streaming, socialización con amigos y familiares a través de redes sociales, compras y menús a domicilio son algunas de las posibilidades que entrega la red y que reducen la exposición al virus al facilitar el encierro preventivo en el hogar.

Los servicios de videollamado han sido de gran ayuda, las familias han podido seguir en contacto, particularmente con sus adultos mayores, grupo de mayor riesgo de enfermarse gravemente por COVID. Podemos sumar a esta modalidad de conexión, el apoyo en consultas médicas a distancia, lo que se conoce como telemedicina, permitiendo a los pacientes evitar un visita médico, hospital o clínica.

La telemedicina también ha avanzado en los últimos años, particularmente en el monitoreo de pacientes, por ejemplo, con el uso de relojes inteligentes o bandas de ejercicio se pueden detectar irregularidades cardíacas.

Por último, y de suma importancia es evitar la desinformación y el sensacionalismo teniendo en consideración que en Internet existe una infinidad de información, priorizar las noticias preventivas, aclarar cuándo una información es en “vivo” y cuándo de archivo, evitar la estigmatización y consultar a fuentes oficiales.

Sociedad hiperconectada