El 5G, una nueva generación de redes que también plantea riesgos de ciberseguridad

El presidente de la República, Sebastián Piñera, en el marco de su tercera Cuenta Pública, anunció que Chile iniciará el proceso para incorporar la tecnología 5G.

«Mañana iniciaremos el proceso para incorporar a Chile a la tecnología 5G. Ello nos permitirá ser pioneros en América Latina y dar un gran salto adelante en la integración plena de Chile a la Sociedad Digital», señaló el jefe de estado.

Piñera señaló que «significará una inversión estimada de 3.000 millones de dólares en los próximos 5 años y permitirá multiplicar por 10 la velocidad de navegación y tendrá 100 veces más capacidad que las actuales redes 4G».

Además, el mandatario dijo que «esta tecnología 5G nos permitirá ingresar al mundo del Internet de las Cosas y lograr insospechados avances en materia de ciudades inteligentes, modernización del Estado, telemedicina, producción y distribución de bienes y servicios. Igualmente, estamos impulsando las carreteras digitales, a través de la Fibra Óptica Nacional, la Fibra Óptica Austral y el cable de Fibra Óptica que conectará a Chile y Sudamérica con Asia y Oceanía. Todo esto tendrá un profundo y positivo impacto en todas las áreas y en la calidad de nuestras vidas».

El programa de gobierno 2018-2022 del Presidente Sr. Sebastián Piñera tiene como uno de sus objetivos centrales “el sentar las bases para transformarnos en una sociedad de innovadores y emprendedores basados en el uso de nuevas tecnologías, crear las condiciones para que Chile pueda insertarse exitosamente en la cuarta revolución industrial, a partir del desarrollo de nuevos modelos de producción basados en la economía del conocimiento, dar un fuerte salto en materia de ciencia y digitalizar nuestra economía como fuente de mayor productividad y de mejor calidad de vida para los ciudadanos”.

La ciberseguridad en la tecnología 5G

Una de las ventajas que ofrece el 5G es que tiene un ancho de banda más grande, lo que mejora la latencia de conexión. Esto supone un incremento en el número de dispositivos conectado en el ecosistema de Internet de las Cosas (IoT)-, lo que conlleva una mayor exposición frente a posibles ataques.

La Unión Europea a través de un reporte que se publicó en octubre del año pasado; se señala que los mayores riesgos están asociados a la dependencia del software en las redes 5G.

Gianncarlo Gómez, profesor del curso Gestión de la Ciberseguridad afirma que este tipo de tecnología «fomenta el llamado «Internet de las cosas» (IoT), conectando dispositivos inteligentes como celulares, relojes, semáforos, dispositivos relacionados a la salud y transporte, llevando a implementar controles de ciberseguridad para protegerlos de cualquier tipo de ataques».

El profesor añade que «la implementación de controles es totalmente distinta porque los dispositivos están expuestos de manera directa a este tipo de redes, por lo que estos dependen en parte del conocimiento de los usuarios y de que los gobiernos fomenten, además de la conectividad, la aplicación de medidas de seguridad».

¿Cuáles son los ataques más probables en redes 5G?

Como se ha señalado antes, parte de las vulnerabilidades en la ciberseguridad de los protocolos 5G derivan de la exposición directa de los equipos a las redes. No obstante, otro factor que facilitará el incremento de algunos ataques reside en la gran promesa de este avance tecnológico: su velocidad.

Por ejemplo, si con la actual tecnología 4G es posible efectuar un despliegue de 100.000 correos no deseados por segundo, la implementación del 5G puede llevar esa cifra hasta los 10 millones en el mismo tiempo.

De igual manera existe la posibilidad del ataque de denegación de servicio distribuido, DDoS por sus siglas en inglés, que depende de diversos equipos interconectados en una red. Como ya se mencionó, la tecnología 5G gira en torno, precisamente, a la conectividad entre equipos de distinta índole.

Además de estos tipos de ataques, el acceso a los diferentes equipos conectados en el IoT puede representar un riesgo mayor pues los ciberdelincuentes podrían ganar acceso y tomar el control de sistemas delicados, como los de salud en hospitales o causar daño al manipular sistemas de tránsito.