Síntesis

Un ciberataque contra la Universidad de Copenhague expuso información personal de cerca de medio millón de personas y comprometió los códigos de acceso de las credenciales de unos 20 mil estudiantes y funcionarios. Es la tercera universidad danesa atacada en un mes, y el gobierno ya convocó a los rectores de todo el país.

  • Los atacantes entraron a un entorno de prueba que tenía datos reales de identidad y contacto.
  • La universidad restringió el acceso físico a zonas críticas del campus hasta cambiar los PIN.
  • Varios sistemas administrativos siguen cerrados al acceso externo como medida preventiva.
  • El caso fue reportado a la autoridad danesa de protección de datos.

Noticia

La Universidad de Copenhague, fundada en 1479 y con unos 36.800 estudiantes, confirmó que atacantes accedieron a uno de sus entornos de prueba. El ataque ocurrido el martes 20 de octubre, ya fue controlado y se informó públicamente tres días después.

La base de datos comprometida contiene información de unas 525 mil personas, incluidos nombres completos, números de identidad nacional (CPR), teléfonos laborales y particulares, y correos personales. La institución aún analiza el alcance exacto de la filtración.

En un comunicado, la universidad aseguró que “no hay indicios de que los atacantes accedieran a sistemas que sostienen las operaciones diarias”. El caso fue reportado a la Agencia Danesa de Protección de Datos, ya que se considera dentro del alcance del Reglamento General de Protección de Datos europeo.

El 25 de octubre, la institución reveló que también se comprometieron los PIN de las credenciales de unos 20 mil funcionarios y estudiantes. Por seguridad, esperó a cambiar los códigos para informarlo, y entretanto restringió el acceso a zonas críticas del campus, que ya fueron reabiertas.

Este lunes 26 de octubre, la universidad cerró sistemas administrativos como Workzone y Nimbus, y anunció un nuevo ataque. Al día siguiente rectificó que lo detectado era actividad que en un principio pareció un nuevo ataque, aunque el cierre preventivo se mantiene ligado al incidente original.

Varios sistemas siguen cerrados al acceso externo y se reabrirán de forma controlada tras una revisión de seguridad individual. Mientras tanto, para usarlos será necesario estar en las dependencias de la universidad o conectarse por VPN, una opción disponible solo para el personal.

La institución ya envió cartas a los afectados y publicó la notificación en su sitio, para informar a las personas de las que solo tiene el nombre. Además, precisó que parte de los datos filtrados es anterior al año 2002, como se había informado en un comienzo.

El ataque se suma a los que sufrieron recientemente la Universidad Técnica de Dinamarca y la Universidad de Aarhus.

Hasta ahora, ningún grupo se ha adjudicado el ataque. En tanto, el presidente del Consejo Estudiantil, Ira Thomas Bro Pold, criticó que la comunidad se enterara del incidente tres días después de ocurrido.