Hasbro, Inc., una de las mayores compañías de juguetes y juegos del mundo, presentó cartas de notificación de brecha de datos ante la Oficina del Fiscal General de Massachusetts. La empresa, dueña de marcas como Monopoly, Transformers, Play-Doh y Magic: The Gathering, no reveló el número total de personas afectadas ni la fecha en que detectó el incidente.

Pese a lo anterior, y según datos del Reporte de Notificación de Brechas de Datos 2026 de la Fiscalía de Massachusetts, el ataque afectó a 436 empleados de Hasbro en ese estado. La información comprometida incluyó números de Seguro Social, datos de cuentas financieras, números de tarjetas de crédito y débito, y datos de licencias de conducir.

En la carta enviada a los afectados, la compañía detalló qué tipo de datos pudo haberse visto expuesto. “La información involucrada varió según la persona, pero pudo incluir su nombre y uno o más elementos adicionales como correo, dirección, teléfono, número de identificación nacional o información financiera”, se puede leer en la carta de notificación de Hasbro a residentes de Massachusetts.

Hasbro explicó además las medidas de contención aplicadas tras detectar el acceso no autorizado, indicando que “implementó medidas de contención y remediación, incluyendo la desactivación de la cuenta de empleado comprometida”.

Hasbro no vinculó este incidente con el ciberataque que la empresa había reportado meses antes, ocurrió el 28 de marzo de este año y que en ese momento también llevó a la compañía a desconectar de forma preventiva algunos de sus sistemas mientras contenía la situación. En ese momento, Hasbro aseguró que seguía operando con normalidad a nivel global, incluyendo el despacho de pedidos de Magic: The Gathering y de sus juguetes y juegos.

Aquel primer ataque de marzo no afectó a Hasbro Pulse, D&D Beyond ni Magic: The Gathering Arena, que continuaron funcionando con normalidad. Sin embargo, la compañía advirtió entonces a sus inversionistas sobre posibles demoras derivadas de las medidas de contención adoptadas.

De acuerdo con reportes financieros presentados posteriormente por Hasbro, ese incidente de marzo le generó pérdidas de ingresos por aproximadamente 25 millones de dólares.