Síntesis
Ahold Delhaize, dueño de una serie de cadenas de supermercados (Albert Heijn, Delhaize, Food Lion y Stop & Shop), desconectó preventivamente parte de su red tras detectar un problema de seguridad. La medida alteró servicios digitales, logística y precios en varios países, y la empresa aún no tiene plazo para normalizar sus procesos.
- Las tiendas siguen abiertas, pero las entregas a domicilio y los pedidos en línea quedaron suspendidos en varias marcas.
- En Países Bajos se detuvieron centros de distribución y las etiquetas electrónicas mostraban precios desactualizados.
- La compañía dice que no tiene indicios de robo de datos de clientes ni de empleados.
- Las autoridades neerlandesas no ven relación con el ataque que dañó refrigeradores en supermercados de Francia.
Noticia
Ahold Delhaize, uno de los mayores grupos de supermercados del mundo, con sede en Países Bajos, informó este lunes 12 de octubre que detectó un problema de seguridad en su red. Como medida de protección, desconectó parte de sus sistemas mientras sus equipos evalúan y contienen la situación.
En un breve comunicado, la empresa aseguró que, por ahora, “nuestras tiendas están abiertas y atendiendo a los clientes”. Además, calificó el aviso como información privilegiada según el Reglamento europeo sobre Abuso de Mercado.
El grupo opera más de 9.400 tiendas en Europa, Estados Unidos e Indonesia y emplea a cerca de 400 mil personas. Entre sus marcas figuran Delhaize, Etos y Gall & Gall en Europa, y Food Lion, Stop & Shop, Giant Food y Hannaford en los Estados Unidos.
En Países Bajos, el grupo es dueño de Albert Heijn, la mayor cadena de supermercados del país, que presentó fallas desde la tarde del domingo junto con Etos y Gall & Gall. El sitio web, la app y la atención al cliente de Albert Heijn quedaron fuera de servicio, y los pedidos en línea no pueden entregarse. Las etiquetas electrónicas de las góndolas siguen mostrando las ofertas de la semana anterior, y los programas de ahorro no funcionan.
El medio público belga VRT informó que varios centros de distribución de Albert Heijn en Países Bajos quedaron paralizados, lo que podría dejar estanterías vacías. Entre ellos está el de Tilburg, ciudad del sur del país que abastece a todas las tiendas de la cadena en Bélgica. Aun así, Albert Heijn Bélgica aseguró que allí el impacto es muy limitado, porque maneja volúmenes menores y puede recurrir temporalmente a otros centros.
En Bélgica, los clientes de Delhaize no pueden hacer pedidos para esta semana y la atención al cliente no responde, aunque la app y el sitio web siguen operativos. Según recoge el medio VRT, la cadena advirtió que “actualmente aún no podemos decir cuándo todos nuestros sistemas volverán a estar disponibles”.
En los Estados Unidos, un memorando interno de Food Lion compartido por trabajadores por Reddit atribuyó el problema a una caída informática que podía impedir preparar, organizar y entregar pedidos. Las tiendas sí podían entregar los pedidos ya completados, anotando cada retiro para registrarlo una vez resuelta la falla. Como los clientes no podían avisar su llegada con la función Flyby, a quienes llegaran por pedidos sin preparar se les ofrecería ayuda para comprarlos en la tienda. Empleados de Stop & Shop, otra cadena del grupo, reportaron que no podían acceder a sus horarios ni a sus liquidaciones de sueldo.
El impacto también se sintió entre los clientes de Stop & Shop. Una usuaria que no puede salir de su casa por enfermedad reclamó en Reddit indicando que “No están dando NINGUNA información ni NINGÚN plazo estimado a los clientes”. Dijo además que temía no recibir el pedido que tenía programado para el jueves, porque no podía recurrir a otro servicio.
En una actualización del martes citada por el medio especializado SecurityWeek, Ahold Delhaize reconoció que el impacto varía según cada marca. La empresa señaló que está “en proceso de iniciar un relanzamiento controlado de ciertos sistemas”. También informó que notificó a las autoridades y que no tiene indicios de que se hayan robado datos de clientes.
El incidente coincidió con un ciberataque en Francia que elevó hasta 50°C la temperatura de refrigeradores y congeladores en cientos de tiendas, lo que provocó incendios y pérdida de alimentos. Sin embargo, el Centro Nacional de Ciberseguridad de Países Bajos (NCSC) afirmó que no hay motivos para creer que ambos casos estén vinculados.
Aún no se conoce el origen del incidente y ningún grupo se lo había atribuido. No es el primer ataque contra la compañía: en noviembre de 2024, el grupo de ransomware INC Ransom robó datos de más de 2,2 millones de personas en sus sistemas de los Estados Unidos.


