El Grupo de Trabajo de Ciberseguridad del G7 y la Agencia de Ciberseguridad e Infraestructura de los Estados Unidos (CISA) publicaron el pasado jueves 3 de septiembre un llamado conjunto a la acción, instando a gobiernos y empresas a iniciar desde ya su transición hacia la criptografía post-cuántica (PQC), en lugar de esperar a que existan computadoras cuánticas suficientemente potentes.

La iniciativa fue liderada por la ANSSI, la agencia francesa de ciberseguridad, en el marco de la presidencia francesa del G7 durante este año 2026, y profundiza una declaración previa negociada por Canadá en 2025 sobre la preparación para esta migración. El documento fue firmado por las agencias de ciberseguridad de los siete países miembros del G7, con el respaldo de la Comisión Europea y de ENISA.

El llamado advierte sobre el riesgo de ataques conocidos como “harvest now, decrypt later” (cosechar ahora, descifrar después), en los que actores maliciosos roban hoy información cifrada con la intención de descifrarla en el futuro, una vez que existan computadoras cuánticas capaces de romper los métodos de cifrado actuales.

Los firmantes del documento indicaron que “reconocemos la creciente amenaza que la computación cuántica representa para la criptografía de clave pública”, un riesgo que afecta tanto a organizaciones públicas como privadas.

El G7 y CISA señalaron que “esto significa que las organizaciones ya podrían estar expuestas a la amenaza hoy”, especialmente en el caso de información que debe mantenerse confidencial durante muchos años, como registros gubernamentales o secretos comerciales.

El documento recomienda que los gobiernos y organizaciones identifiquen primero los sistemas que contienen sus datos más sensibles y prioricen su migración, adoptando una estrategia gradual basada en riesgos, como inventariar los activos criptográficos, mapear sus dependencias y desarrollar un plan de transición.

También sugiere incorporar tecnología resistente a la computación cuántica dentro de los ciclos habituales de renovación de sistemas, en lugar de reemplazarlo todo de una sola vez, ya que comenzar antes puede reducir los costos de la migración.

El llamado advierte que las empresas que retrasen la adopción de tecnología post-cuántica podrían perder ventajas competitivas o quedar excluidas de ciertos contratos, incluidas licitaciones públicas.

El documento identifica cinco prioridades: generar conciencia sobre la amenaza cuántica, desarrollar estrategias nacionales de transición, enfocar la investigación y el desarrollo en soluciones prácticas de PQC, fomentar alianzas público-privadas, e integrar la criptografía post-cuántica en los requisitos de ciberseguridad.

Según la ANSSI, la transición hacia la criptografía post-cuántica es “un desafío de seguridad mayor” que exige un esfuerzo colectivo y coordinado entre el sector público y privado.

El anuncio llega meses después de que la ANSSI anunciara que dejará de validar productos sin cifrado resistente a la computación cuántica a partir de 2027, y que esta tecnología será obligatoria en la adquisición de ciertos productos de seguridad a partir de 2030.