La Comisión de Protección de Datos de Irlanda (DPC) anunció el lunes 21 de septiembre su decisión final tras una investigación contra Google Ireland Limited. El organismo impuso multas administrativas por un total de 403 millones de euros (unos 463 millones de dólares) por infracciones al Reglamento General de Protección de Datos (RGPD o GDPR en inglés).
La investigación, iniciada por decisión de la propia DPC en febrero de 2020, respondió a denuncias de varias organizaciones europeas de defensa del consumidor, incluida la Oficina Europea de Uniones de Consumidores (BEUC). El caso examinó específicamente el procesamiento de datos de ubicación en tres funciones de Google entre el 25 de mayo de 2018, fecha de aplicación del RGPD, y el 4 de febrero de 2020.
Las funciones investigadas fueron “Actividad Web y de Aplicaciones”, “Historial de Ubicaciones” y “Precisión de Ubicación”. La primera permite a Google procesar la actividad de los usuarios en sus servicios, incluyendo historial de navegación y búsqueda; la segunda rastrea la ubicación de los dispositivos móviles compatibles e infiere lugares visitados y rutas; y la tercera es una función de Android que mejora la precisión de localización más allá del GPS.
La DPC determinó que Google incumplió los principios de licitud y equidad en el procesamiento de datos mediante Actividad Web y de Aplicaciones e Historial de Ubicaciones. También concluyó que la empresa no pudo demostrar cumplimiento con los principios de licitud, equidad y transparencia respecto a Precisión de Ubicación.
El regulador añadió que Google incumplió sus obligaciones de transparencia en las tres funciones evaluadas, y que retuvo datos de ubicación de Actividad Web y de Aplicaciones e Historial de Ubicaciones por más tiempo del necesario. La empresa deberá ajustar sus prácticas de procesamiento dentro de un plazo de seis meses.
El subcomisionado de la DPC, Graham Doyle, explicó en el comunicado del organismo que el riesgo que implica este tipo de información. La autoridad señaló que “los datos de ubicación pueden revelar una cantidad significativa de información sobre un individuo, incluyendo información inherentemente privada”.
Doyle agregó que las personas podrían haber desconocido que su ubicación se usaba con fines publicitarios. “Como resultado de las fallas de Google, las personas podrían no haber sabido que su ubicación se usaba para influirlas con anuncios”, declaró.
Consultado por el medio BleepingComputer, un portavoz de Google indicó que la compañía ya actualizó sus políticas. “Este caso se centra en políticas históricas que desde entonces han sido actualizadas”, señaló la empresa, agregando que desde 2019 implementó herramientas para gestionar fácilmente los datos de ubicación.
Según el medio The Record, esta es la primera vez que la DPC sanciona a Google, aunque otras plataformas como TikTok y Meta ya han recibido multas de cientos de millones de dólares en ocasiones anteriores. La DPC indicó que publicará la decisión completa próximamente.


