La Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI) presentó a fines de agosto un informe para respaldar su decisión de calificar a UC Christus como operador de importancia vital (OIV), en el marco de la disputa iniciada por la institución de salud contra el organismo por su inclusión en ese listado, así lo informó recientemente una nota del diario La Tercera.

UC Christus, que administra el Hospital Clínico de la Pontificia Universidad Católica y la Clínica San Carlos de Apoquindo, fue una de las doce entidades que en agosto reclamó judicialmente su inclusión en el listado de infraestructura crítica. Junto a ella, recurrieron mineras del grupo Luksic y empresas del grupo Angelini.

Sergún declaraciones recogidas por el medio nacional, el abogado de la ANCI, Juan Ignacio Alarcón, argumentó que la sola necesidad de actualizar el software de los dispositivos médicos ya demuestra la dependencia de la clínica de redes externas susceptibles de recibir malware.

La agencia detalló los riesgos concretos que enfrentarían los centros de salud ante un ciberataque, indicando que un ransomware “puede tener alcances catastróficos que van desde la cancelación de procedimientos clínicos programados” hasta errores en la entrega de medicamentos.

El organismo también advirtió sobre las consecuencias para los pacientes si no se soluciona un ataque a tiempo. Según el escrito, citado por La Tercera, no tener acceso inmediato a la ficha clínica de un paciente “puede provocar la afectación grave de la integridad física del mismo”.

La ANCI precisó que la calificación como OIV exige dos condiciones, tales como que el servicio dependa de redes y sistemas informáticos, así como que su afectación tenga impacto en la seguridad y el orden público. La Agencia sostuvo que UC Christus cumple ambos requisitos por el tipo de servicio de salud que presta.

La ANCI rechazó que la calificación imponga cargas desproporcionadas a la institución de salud e indicó que esta fortalece lo que la empresa ha venido haciendo, en referencia a los planes de continuidad de negocio y las auditorías externas que ya mantiene.

La ANCI respondió además al reclamo de UC Christus sobre la falta de participación en el proceso de definición del listado, señalando que la institución había alegado que la consulta pública “quedó desprovista de efectividad real” y que los interesados fueron forzados a participar “a ciegas”.

Frente a ello, la Agencia sostuvo que las observaciones de la clínica “fueron debidamente analizadas e incluidas en el respectivo expediente de la entidad”, defendiendo la legalidad y proporcionalidad del proceso que llevó a incluir a UC Christus en el listado de operadores de importancia vital.