Síntesis

El sistema de salud de la Universidad de Nuevo México (UNM), en los Estados Unidos, que opera el único centro de trauma de máxima complejidad del estado, sufrió un ciberataque el pasado lunes 26 de octubre. La institución restableció sus servicios clínicos al día siguiente, mientras el FBI apoya la investigación y un grupo criminal asegura haber robado datos.

  • Durante dos horas, las ambulancias fueron desviadas a otros hospitales de las ciudades de Albuquerque y Santa Fe.
  • Se suspendieron las cirugías ambulatorias y las citas en más de 30 clínicas.
  • La universidad afirma que el ataque afectó algunos equipos de usuarios, pero no sus servidores centrales.
  • El grupo cibercriminal BYOD dice haber comprometido 36 mil equipos, aunque su reclamo no está confirmado.

Noticia

El Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Nuevo México (UNM) detectó una amenaza informática a media mañana del pasado lunes 26 de octubre. Según una publicación de la institución durante el incidente, “la amenaza de ciberseguridad está afectando a todo el Centro de Ciencias de la Salud”.

Poco después del mediodía, todos los usuarios recibieron una alerta por una “brecha de seguridad en la red”, con la instrucción de apagar y desconectar los computadores y desactivar el Wi-Fi de sus dispositivos móviles. La dirección del hospital activó además un centro de operaciones de emergencia para coordinar la respuesta al incidente.

Entre las 12:30 y las 14:30 horas del lunes, el sistema de salud desvió todas las ambulancias hacia otros recintos de las ciudades de Albuquerque y Santa Fe. También canceló las cirugías ambulatorias y las citas del día en sus más de 30 clínicas, y pidió a los pacientes no acudir a sus instalaciones y llamar al 911 ante emergencias.

El impacto fue relevante porque el Hospital UNM es el único centro de trauma de nivel 1 en un radio de 640 kilómetros, y recibe pacientes en helicóptero desde zonas rurales alejadas en el estado de Nuevo México. Su red registra cerca de 900 mil consultas ambulatorias y 100 mil atenciones de urgencia al año.

Para cubrir la emergencia, Presbyterian Healthcare Services y Lovelace Health System, otros dos grandes prestadores de salud del estado, se coordinaron con la UNM y recibieron pacientes adicionales.

El ataque también obligó a cancelar el lunes y el martes las clases de las escuelas de Medicina, Enfermería, Farmacia y Salud Poblacional, incluidas las clases en línea. Los demás campus de la universidad no se vieron afectados.

El martes, la universidad informó que sus sistemas críticos estaban de nuevo en línea y que sus hospitales y clínicas operaban con normalidad. Según su evaluación, el incidente “afectó algunos dispositivos de usuarios finales, pero no penetró sistemas centrales ni servidores”.

Durante el ataque, varios funcionarios escucharon en sus computadores un mensaje con una voz sintética. En él, los atacantes afirmaban haber robado datos de estudiantes, funcionarios y pacientes, incluidos números de seguro social, y exigían contacto a través de una aplicación de mensajería cifrada.

El grupo cibercriminal de ransomware BYOD, que apareció el mes pasado, se adjudicó el ataque. En su sitio de filtraciones afirma haber comprometido 36 mil equipos y robado registros de pacientes, nóminas, correos internos y datos de investigación, aunque estas afirmaciones no han sido confirmadas.

La universidad no ha precisado si se trató de un ransomware y explicó que el caso sigue bajo investigación criminal. Por su parte, la agencia de noticias AP señaló que el FBI confirmó que está “ayudando a nuestro socio”, aunque representantes de esa entidad de investigación declinaron entregar más detalles.