La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) confirmó esta semana haber recibido la primera notificación de una brecha de datos personales en la que el ataque habría sido ejecutado mediante un agente de inteligencia artificial. El incidente utilizó un conocido modelo de lenguaje, aunque la agencia no ha revelado cuál ni el nombre de la organización afectada.

Según describió la propia AEPD en un informe de prensa, “el agente atacante inició una búsqueda de vulnerabilidades en archivos genéricos, y realizó un login correcto. Una vez accedió al sistema, comenzó a buscar, de forma autónoma, vulnerabilidades en la aplicación, lo que, una vez conseguido, le permitió modificar datos personales y acceder a facturas”.

La agencia aclaró que el uso de un modelo de IA conocido no implica que ese modelo o la infraestructura de su proveedor hayan sido comprometidos. Tampoco significa que la herramienta haya sido diseñada específicamente para actividades maliciosas; fue un tercero quien la utilizó como instrumento para encadenar las distintas fases del ataque.

Francisco Pérez Bes, director adjunto de la AEPD, remarcó que esta notificación no permite hablar todavía de una tendencia estadística. Sin embargo, la calificó como una “señal relevante” de que los ataques apoyados en inteligencia artificial han dejado de ser un riesgo teórico.

La AEPD explicó que un agente de IA representa un salto cualitativo frente a las herramientas de IA generativa usadas hasta ahora en ciberataques, como la redacción de phishing o la clonación de identidades. Un agente puede recibir un objetivo, planificar tareas, usar herramientas, ejecutar código y modificar su actuación de forma autónoma según lo que va encontrando.

Este cambio tiene implicaciones directas en la gestión de riesgos de las organizaciones. La agencia recomendó incorporar explícitamente los ataques asistidos o ejecutados por IA en los análisis de riesgo, en lugar de agruparlos bajo categorías genéricas como malware o phishing, ya que la automatización puede alterar sustancialmente la probabilidad, velocidad y alcance de un incidente.

La AEPD también subrayó la importancia de revisar los tiempos de respuesta ante incidentes. Los protocolos diseñados para atacantes humanos pueden resultar insuficientes frente a un agente capaz de analizar múltiples activos y adaptar su comportamiento con rapidez.

Otro punto destacado la agencia fue la seguridad de las identidades digitales y las credenciales. Según la entidad, un agente que obtiene una cuenta, una clave API o un token con permisos excesivos puede acceder a distintos servicios a la velocidad de una máquina, antes de que la organización detecte un comportamiento anómalo.

El caso español se suma a una serie de incidentes similares reportados en los últimos meses a nivel internacional.