Delta Air Lines confirmó que investiga un ciberincidente de ocurrido a bordo de un entre las ciudades de Las Vegas con Atlanta el pasado 10 de agosto, con pasajeros que regresaban de la conferencia de hackers DEF CON 34. Según informó la aerolínea al medio BleepingComputer, el hecho no comprometió la seguridad de las personas a bordo ni los sistemas operativos de la aeronave, un Boeing 757 con seis tripulantes y 199 pasajeros.

De acuerdo con reportes difundidos en redes sociales, varios asistentes a la conferencia habrían ejecutado un ataque de desautenticación (deauth) contra la red Wi-Fi del avión, una técnica que consiste en enviar paquetes falsificados que simulan provenir del punto de acceso legítimo para forzar la desconexión de otros usuarios conectados.

Delta explicó en un comunicado al que tuvieron accesos medios de los Estados Unidos, que su primer hallazgo fue “una red Wi-Fi no autorizada, que no fue provista, operada ni suministrada por Delta, presente a bordo de la aeronave durante un breve período durante el vuelo”. Tras detectar la anomalía, la tripulación de cabina desactivó la función de Wi-Fi de la aeronave durante casi 30 minutos.

La cuenta informativa Turbine Traveller difundió en la red social X algunas capturas de mensajes enviados por la tripulación del vuelo mediante el sistema ACARS, en los que se describía la situación en tiempo real. Uno de esos mensajes señalaba “Tenemos un grupo de pasajeros que estuvieron en una conferencia cibernética en Las Vegas… pudieron interferir nuestro Wi-Fi y transmitir su propia señal” (“we have a bunch of pax that were at a cyber conference in las… they were able to jam our wifi and broadcast their signal”). Otro mensaje de la tripulación agregaba que uno de los pasajeros había creado una red falsa llamada “Delta WiFi Fast” y que se sospechaba que intentaba estafar al resto de los ocupantes del avión.

Una usuario identificada como Mary Perrault, integrante de grupos de viajeros frecuentes sin afiliación formal con Delta, relató en Reddit que la red Wi-Fi falsa mostraba una página de phishing que recolectaba “credenciales personales y datos de inicio de sesión de Google”. Según su relato, una vez que la aeronave llegó a la puerta de embarque en Atlanta, agentes federales y policía aeroportuaria abordaron el avión para interrogar a los sospechosos y confiscar el equipo portátil de Wi-Fi que habrían utilizado.

La aerolínea remarcó que no se declaró ninguna emergencia ante el control de tráfico aéreo durante el vuelo y adelantó que colaborará con las autoridades para esclarecer lo ocurrido.

n vocero de la compañía indicó que la empresa “se asociará con las fuerzas del orden federales y los reguladores de aviación para garantizar que el incidente sea investigado a fondo”. Hasta el momento, ni Delta ni las autoridades identificaron públicamente a los responsables del ataque ni confirmaron cargos formales contra los sospechosos.