Coca-Cola informó a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) que su filial de productos lácteos Fairlife fue víctima de un ataque de ransomware que afectó parte de sus sistemas tecnológicos, incluidos aquellos vinculados con la producción. Como consecuencia del incidente, la empresa suspendió temporalmente las operaciones de fabricación de Fairlife en Estados Unidos mientras desarrolla las labores de investigación y recuperación. La compañía indicó que las operaciones de producción en Canadá continúan funcionando con normalidad.

Según el reporte presentado ante la SEC, el incidente fue detectado el pasado 16 de julio, momento en que la organización activó sus procedimientos de respuesta. Coca-Cola señaló que “tras detectar el problema, la empresa activó de inmediato sus protocolos de respuesta ante incidentes y de continuidad del negocio”. Asimismo, informó que la investigación continúa con el apoyo de asesores externos y especialistas en ciberseguridad, además de haber notificado a las autoridades competentes.

La empresa indicó que, hasta el momento, no se han registrado impactos sobre la calidad o la seguridad de los productos. En el mismo documento presentado ante la SEC afirmó que “la calidad y la seguridad del producto no se han visto afectadas”. No obstante, explicó que la suspensión temporal de la producción en las instalaciones estadounidenses fue necesaria para responder al incidente y avanzar en la restauración de los sistemas comprometidos.

Coca-Cola también comunicó que todavía no ha determinado la naturaleza completa, el alcance ni el impacto definitivo del ataque. En consecuencia, la compañía señaló que aún no es posible establecer si el incidente pudiera tener un efecto material sobre sus resultados o su situación financiera. Hasta la publicación de la información disponible, la empresa no había informado si existió robo de datos, si recibió demandas de extorsión o cuál sería el grupo responsable del ataque.

Fairlife es una subsidiaria de propiedad total de Coca-Cola dedicada a la producción de leche ultrafiltrada, bebidas nutricionales y batidos proteicos para el mercado estadounidense. Tanto la documentación presentada ante la SEC como las declaraciones posteriores de la empresa indican que las labores se concentran en restaurar los sistemas afectados y reanudar las operaciones lo antes posible, mientras continúa la investigación para determinar el impacto total del incidente.