Origin Energy, uno de los mayores proveedores de electricidad y gas de Australia, confirmó la semana pasada que sufrió un incidente que derivó en el acceso y divulgación no autorizada de información de algunos de sus clientes.
La compañía informó inicialmente el 22 de julio que investigaba un posible incidente relacionado con datos de clientes y, un día después, confirmó que el acceso no autorizado efectivamente ocurrió. La investigación continúa para determinar el número total de personas afectadas, mientras la empresa comenzó a contactar de forma individual a quienes han podido ser identificados como comprometidos.
De acuerdo con la actualización oficial de Origin, la información potencialmente expuesta incluye nombre, dirección, fecha de nacimiento, número telefónico, información de la cuenta, los últimos cuatro dígitos de tarjetas de crédito y los últimos tres dígitos de cuentas bancarias.
La empresa aclaró que los datos financieros comprometidos corresponden únicamente a información parcial y señaló que estos registros incompletos no permiten realizar compras ni acceder a cuentas bancarias. En su primera comunicación pública también indicó que no creía que el incidente involucrara datos completos de tarjetas de crédito o información bancaria.
El director ejecutivo de Origin, Frank Calabria, ofreció disculpas a los clientes por el incidente y explicó que la organización está implementando medidas para responder a la situación. “Lamento que esto haya sucedido. Los clientes confían en Origin con su información y pido disculpas por el impacto que esto pueda causar”, indicó el ejecutivo en la declaración oficial de la empresa.
El ejevutivo indicó que, en este momento la prioridad es “tomar medidas para proteger nuestros sistemas y garantizar que no haya más accesos no autorizados. Estamos colaborando con expertos independientes en ciberseguridad para apoyar a Origin, y ese trabajo continúa paralelamente al de las autoridades”.
Como parte de la respuesta, Origin informó que trabaja junto a especialistas independientes en ciberseguridad y mantiene coordinación con el Australian Cyber Security Centre, la Australian Federal Police y la Office of the Australian Information Commissioner, organismos que fueron notificados desde el inicio de la investigación. La empresa también habilitó canales de atención específicos para apoyar a los clientes afectados y entregar información sobre el desarrollo del incidente.
Mientras la investigación sigue en curso, distintos medios australianos reportaron que un actor de amenazas que se identifica como “John Doe” aseguró haber sustraído información correspondiente a dos millones de clientes de Origin Energy. Según esos reportes, el individuo afirmó haber intentado comunicarse previamente con equipos de seguridad, atención al cliente y ejecutivos de la compañía antes de hacer pública su afirmación. El atacante también habría amenazado con divulgará la información si no se establece contacto para negociar.
Hasta el momento, Origin no ha confirmado esa cifra y señaló que continúa investigando el alcance del incidente. Un portavoz de la empresa indicó al medio Security Week que “Origin observa que existe una considerable especulación en los medios de comunicación en relación con el incidente de seguridad de datos que estamos gestionando activamente”.


