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Huawei vs Google: ¿Qué pasará con el gigante tecnológico?

Si algo viene causando ruido hace días es la ruptura de la relación entre Huawei, el gigante tecnológico chino, y Google, su par estadounidense, a raíz de la orden ejecutiva emanada desde el gobierno de EEUU. Pero ¿De qué va este conflicto? y ¿De qué forma afecta la seguridad de aquellos usuarios de dispositivos Huawei? En este artículo analizaremos este conflicto, sus orígenes y que daños colaterales nos trae en materias de seguridad.

Por Gabriela Sepúlveda B.

La respuesta de Google a una orden ejecutiva

Todo comenzó el pasado 15 de mayo con la orden ejecutiva emitida por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la cual se prohibía a las empresas estadounidenses utilizar firmas de telecomunicaciones extranjeras que de alguna manera pongan en peligro la “seguridad del país”. Si bien la orden habla de firmas extranjeras en general, Huawei fue directamente añadida a un listado de compañías con las que las empresas estadounidenses no pueden negociar.

En respuesta a la orden, Google, el gigante tecnológico de EEUU, suspendió todas las relaciones de negocio con Huawei que estuvieran relacionadas con el intercambio de software, hardware y otros servicios.

Si bien, de por sí, Huawei no perdió todo el acceso a Android, ya que este sistema operativo es un proyecto de código abierto, y por tanto, cualquier fabricante puede modificarlo e instalarlo en sus dispositivos sin necesitar de un permiso; pero generalmente todos los fabricantes se apoyan en el soporte de Google, además de que éste controla el acceso a gran parte del software del sistema operativo como Google Play, aplicaciones de Google, el servicio de correos Gmail, entre muchas más.

¿Qué pasa entonces con los dispositivos Huawei ya existentes?

Aquellos que ya tengan un dispositivo Huawei, o de su submarca, Honor, no se encontrarán con problemas relacionados a que sus dispositivos dejen de funcionar de un momento a otro, que no puedan instalar nuevas aplicaciones o que los servicios de Google no puedan recibir actualizaciones.

Como estos dispositivos ya fueron certificados, están en condiciones de recibir las nuevas versiones de los productos de Google y la autorización para descargar aplicaciones desde la tienda Google Play.

El problema más sensible recae en las actualizaciones de seguridad, y para ello deberemos entender que es lo que pasa a nivel general cuando Google saca una actualización de este tipo.

Cuando van a salir estas actualizaciones, Google les da el código de sus parches de seguridad, de forma anticipada (aproximadamente un mes), a todos los fabricantes de dispositivos Android. Es decir, se les brinda los parches 1 mes antes de que sean revelados al público los detalles de las vulnerabilidades encontradas.

Esta anticipación permite a los fabricantes comprobar que los parches no causen problemas en su software o hardware, y así, de esta manera, pueden preparar versiones específicas de los parches para sus dispositivos.

Con todo lo acontecido actualmente, Huawei deberá esperar a que los parches sean revelados al Proyecto de Código Abierto de Android, por lo que habrá una demora entre que las vulnerabilidades son dadas a conocer y los parches puedan ser distribuidos a los dispositivos de Huawei. Esta ventana de tiempo, se puede transformar en una oportunidad para los atacantes que pueden buscar explotar las vulnerabilidades encontradas, ya que los dispositivos podrían quedar expuestos durante días o semanas.

¿Y los nuevos dispositivos Huawei?

El panorama con los dispositivos nuevos es un poco diferente. Como éstos no estarán certificados, tampoco estarán habilitados para contar con la preinstalación de los Google Mobile Services (GMS): Esto es una serie de aplicaciones propias de Google como Google Play, Youtube, Google Photos, Google Maps, Google Drive, etc.

Si bien, para los usuarios en China esto no supone un mayor problema (Ya que gran parte de estos servicios se encuentran bloqueados en este territorio), el problema recae en los usuarios del resto del mundo, que por ahora sólo podrían acceder a estos servicios a través de la web en sus dispositivos Huawei, ya que Google impide que estas aplicaciones se puedan instalar en dispositivos no certificados, sea cual sea el modo de instalación.

Otro problema al que se podrían enfrentar los usuarios, y en específico los desarrolladores de aplicaciones, es que si desean que sus apps consuman servicios de Google (como por ejemplo una aplicación que haga uso de los servicios de Google Maps) éstas no funcionarían en los dispositivos nuevos de Huawei.

Y finalmente, frente a las nuevas versiones de Android, si estas continúan en la línea de código abierto, ocurrirá que Huawei podrá utilizarlas, pero sólo podrá ofrecer este sistema operativo con un gran tiempo de retraso en comparación de su competencia (por ejemplo, Samsung). Además, es necesario recordar que, cómo Android de por sí es una marca, esta solo se puede utilizar en dispositivos certificados, por lo que legalmente no podría llamar Android a sus dispositivos, sino más bien, versiones basadas en Android.

El surgimiento del problema

Mucho hemos hablado sobre esta batalla y sus consecuencias en materias de seguridad, pero de ¿Dónde surge realmente todo? ¿Por qué Huawei es considerada potencialmente peligrosa por EEUU?

No es que los dispositivos de Huawei sean peligrosos, sino más bien la tecnología que se está implementando en ellos. El problema con Huawei y esta tecnología, es su conexión con el gobierno Chino. Y aunque Huawei insista en que es una empresa privada, el hecho de que su creador, Ren Zhengfei, sea miembro del partido comunista de China, y el que fuera un ex-técnico del ejército Chino, son situaciones que generan desconfianza, sobre todo en el gobierno de EEUU.

¿Por qué? Porque estos últimos creen que los dispositivos Huawei vienen con “backdoors” (También llamadas “puertas traseras”), que no son más que una secuencia en el código del software, que permitiría evitar los sistemas de seguridad y utilizarlas así, con fines de espionaje.

Claramente esto se encamina más en un problema político que en otra cosa, pero siempre hay que tener ojo en cómo estas situaciones afectan la seguridad de nuestros datos. Por si fuera poco, hace unas semanas, sacamos un artículo en el que hablábamos de cómo efectivamente nuestros dispositivos Android nos espían, entonces ¿Cuál es el miedo real de EEUU? ¿Que el gigante chino está siendo una fuerte competencia? ¿O que Huawei espía para China y no para ellos?

El conflicto sigue…

Por si fuera poco lo anterior, durante estas últimas horas se han ido dando a conocer diferentes empresas que están rompiendo vínculos con la firma china. A los ya conocidos  Xilinx, Qualcomm, Broadcom e Intel (que habían advertido que dejarían de vender su tecnología a Huawei para cumplir con la orden), se suman otros grandes como ARM, el fabricante de chips británicos, y Panasonic, el conglomerado japonés, entre varios más.

UPDATE: A pesar de lo anterior, Trump dio una esperanza a la compañía China de volver al juego con Google. Esto luego de que afirmará que Huawei podría ser incluido en un acuerdo comercial entre Estados Unidos y China, probablemente con varias restricciones. Pero aún no sabemos en forma concreta qué sería.

Esta noticia sigue en desarrollo, por lo que te dejamos invitado a quedar pendiente más información.