El hospital belga AZ Monica, en Amberes, desconectó sus servidores tras un ataque informático que dejó sin acceso a expedientes digitales y obligó a posponer decenas de cirugías. Además, el hospital se vio forzado a trasladar algunos pacientes críticos a otros centros de salud.
El hospital AZ Monica de Bélgica, comunicó la mañana de este martes que experimenta un ciberataque que obligó a la entidad a desconectar preventivamente todos sus servidores informáticos en las sedes de Amberes y Deurne, dejando fuera de servicio los sistemas electrónicos que sustentan gran parte de sus operaciones médicas.
El ataque se detectó alrededor de las 6:30 a.m. en ese país, cuando el personal observó una falla crítica en el sistema de TI. Como medida de contención las conexiones a los servidores fueron desactivadas para impedir la posible propagación de la amenaza.
La interrupción afectó de inmediato a la atención rutinaria, obligando a la cancelación de todos los procedimientos programados, incluyendo al menos 70 cirugías. El hospital, además, se vio forzado a reubicar a siete pacientes que requerían atención crítica en otras instituciones, acción que contó con el apoyo de la Cruz Roja.
Aunque los servicios de emergencia continuaron operativos, su capacidad es reducida desde el inicio del incidente, ya que unidades claves de ese sistema hospitalartio como el MUG (servicio móvil de urgencia) y el PIT (equipo de intervención de paramédicos) no estaban disponibles temporalmente. La complejidad del ciberataque también obligó al aplazamiento de las consultas no urgentes debido a la imposibilidad de acceder a los historiales médicos digitales de los pacientes.
La dirección del hospital pidió a los pacientes que acudan sólo en caso de emergencia y ha señalado que la seguridad y continuidad de la atención son su máxima prioridad en este momento.
Hasta ahora, las autoridades no han confirmado si el ataque implicó secuestro de datos (ransomware) ni si se realizó una exigencia de rescate, aunque fuentes no oficiales mencionan esa posibilidad. El fiscal público y la policía federal belga han iniciado investigaciones junto con la unidad especializada en ciberdelitos.
Mientras se avanza en la evaluación de daños y en los esfuerzos por restaurar el acceso a los sistemas internos, los pacientes y personal sanitario han tenido que adaptarse a procesos basados en papel y registros manuales, lo que ralentiza aún más la atención y aumenta la carga operativa en medio de la crisis que enfrenta el hospital.
