El gobierno argentino formalizó la creación del Centro Nacional de Ciberseguridad (CNC), un organismo dedicado a la planificación y ejecución de políticas públicas para proteger redes, sistemas y activos digitales del Estado, en respuesta al crecimiento de amenazas cibernéticas.
El gobierno de Argentina instituyó oficialmente a comienzos de este mes el Centro Nacional de Ciberseguridad (CNC), una nueva entidad estatal descentralizada con autoridad nacional para coordinar la defensa del ciberespacio y fortalecer la protección de infraestructuras críticas digitales frente a un panorama de amenazas cada vez más complejo. La creación de este organismo responde a una reorganización más amplia del Sistema de Inteligencia Nacional, que busca separar con mayor claridad las funciones de ciberseguridad de las de ciberinteligencia y adaptar las capacidades estatales a los riesgos digitales actuales.
El CNC fue establecido por Decreto de Necesidad y Urgencia 941/2025, publicado en el Boletín Oficial el 2 de enero de 2026, y dependerá funcionalmente de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología de la Jefatura de Gabinete de Ministros. Su misión principal es planificar, ejecutar y supervisar políticas, programas y acciones de ciberseguridad destinadas a proteger el ciberespacio de interés nacional, así como los sistemas y activos tecnológicos empleados en la prestación de servicios públicos esenciales.
Entre sus funciones clave se encuentra la protección de infraestructuras críticas, la coordinación de respuestas ante incidentes informáticos, la definición de directrices técnicas para organismos estatales y la elaboración de programas y proyectos con perspectiva federal que fortalezcan la resiliencia digital del país. Además, el Centro actuará como autoridad de aplicación de la normativa vigente en materia de ciberseguridad y será el organismo rector para la articulación entre diferentes áreas del Sector Público Nacional implicadas en la materia.
La medida también redefine tareas dentro del sistema estatal al diferenciar de manera explícita las competencias de ciberseguridad, orientadas a la protección de sistemas y redes, de las de ciberinteligencia, que ahora quedan bajo la órbita de la Agencia Federal de Ciberinteligencia, la que tendrá como foco principal la producción de inteligencia sobre actores y amenazas que se desarrollan en el dominio digital.
El gobierno argentino sostuvo que la medida permitirá una respuesta más coordinada y eficiente frente a incidentes de seguridad digital y promoverá una cultura de prevención en todo el aparato estatal. Además, el decreto establece que el CNC será responsable de supervisar y dirigir iniciativas de capacitación en materia de seguridad digital, así como de contribuir a la elaboración de políticas públicas orientadas a mitigar riesgos y fortalecer las defensas ante ciberdelitos.
Pese a que la creación del CNC se centra en mejorar la defensa del ciberespacio, el marco de la reforma del sistema de inteligencia en su conjunto ha generado debate público, con críticas de algunos sectores que advierten sobre la ampliación de facultades de las agencias estatales en otros ámbitos que no están directamente relacionados con la ciberseguridad.
Pese a ello, también hubo opiniones que destacaron que la estructuración de un organismo con enfoque federal y técnico en materia de ciberseguridad puede ser un paso significativo para enfrentar los desafíos que plantea la creciente digitalización de servicios y el aumento de amenazas en el ciberespacio. No obstante, subrayan la importancia de que sus acciones se orienten a resultados tangibles en la protección de datos, infraestructuras y redes críticas.
