Brasil establece marco regulatorio para el mercado de criptomonedas

El Banco Central de Brasil oficializó un nuevo conjunto de reglas para empresas de activos digitales que entrará en vigor en febrero de 2026. Las normas exigen licencias obligatorias, límites de transferencia y estrictos controles de ciberseguridad.

El Banco Central de Brasil aprobó el primer marco regulatorio integral para formalizar el mercado de las criptomonedas, lo que coloca a ese país a la vanguardia en el tema dentro de América Latina. A partir del 2 de febrero de 2026, las empresas que operen con activos digitales deberán contar con autorización del Banco Central y cumplir con exigentes estándares de gobernanza, transparencia y seguridad.

El nuevo régimen -resultado de más de un año de consultas con bancos, firmas de tecnología y especialistas legales- busca equiparar las operaciones cripto al sistema financiero tradicional. Las reglas establecen la creación de las Sociedades Prestadoras de Servicios de Activos Virtuales (SPSAV), que agruparán a intermediarios, custodios y corredores bajo supervisión directa del regulador. Solo las instituciones registradas podrán solicitar licencia para operar, y las que no cumplan con los requisitos tendrán hasta noviembre de 2026 para abandonar el mercado.

Según el Banco Central, las medidas pretenden prevenir el fraude, el lavado de dinero y la financiación del terrorismo, además de proteger a los inversores. “Las nuevas normas están diseñadas para fortalecer la transparencia y frenar el uso de activos digitales en actividades ilícitas”, afirmó Gilneu Vivan, director de regulación de la entidad.

El marco introduce además requisitos de capital mínimo que van desde 10,8 millones hasta 37,2 millones de reales (entre 2 y 7 millones de dólares), dependiendo del tipo de servicio ofrecido. Este punto ha generado debate, ya que algunos actores del ecosistema cripto consideran que los montos son demasiado altos y podrían desalentar la innovación. No obstante, analistas sostienen que la claridad normativa y la supervisión institucional atraerán a inversores institucionales y actores globales interesados en un entorno más seguro y predecible.

Una de las disposiciones más destacadas es la inclusión de las stablecoins y las operaciones internacionales dentro del régimen de control de divisas. Las transacciones con contrapartes no autorizadas quedarán limitadas a 100 mil dólares por operación, y todas las transferencias transfronterizas deberán ser reportadas al Banco Central. Las compañías estarán obligadas a conservar registros detallados de cada cliente y operación, reforzando la trazabilidad del dinero digital.

El presidente del Banco Central, Gabriel Galipolo, explicó a diversos medios de ese país que cerca del 90% de las transacciones cripto en Brasil están vinculadas a stablecoins, lo que demuestra la importancia de este mercado dentro su economía digital. “El uso doméstico de cripto ha crecido de manera sostenida en los últimos tres años, y ahora contamos con un marco robusto para acompañar ese crecimiento”, indicó.

Brasil es el quinto lugar del Índice Global de Adopción Cripto 2025, con un flujo estimado de 318.800 millones de dólares entre julio de 2024 y junio de 2025, equivalente a casi un tercio de la actividad total de América Latina, esto de acuerdo a la firma Chainalysis.