General Motors acordó pagar US$12,75 millones para resolver una investigación del estado de California relacionada con la recopilación, uso y venta de datos de ubicación y comportamiento de conducción en millones de vehículos. El acuerdo también obliga a la compañía a modificar sus prácticas de privacidad y gestión de consentimiento.
General Motors alcanzó un acuerdo por US$12,75 millones de dólares con el estado de California para resolver una investigación vinculada a la recopilación y venta de datos de conductores obtenidos desde vehículos conectados. La investigación fue liderada por la oficina del fiscal general de California, Rob Bonta, y concluyó que la compañía y sus subsidiarias habrían recopilado información de localización y comportamiento de conducción sin entregar información suficientemente clara a los consumidores sobre el uso de esos datos.
Según informó la Fiscalía General de California, la investigación se centró en las prácticas de recopilación de datos realizadas a través de sistemas integrados en vehículos de la compañía y servicios asociados. El acuerdo establece que General Motors deberá adoptar medidas para garantizar que los consumidores comprendan y acepten explícitamente el uso de su información personal antes de que esta pueda ser recopilada o compartida con terceros.
El fiscal general Rob Bonta explicó que “General Motors vendió los datos de conductores californianos sin su conocimiento ni consentimiento, a pesar de numerosas declaraciones que les aseguraban que no lo haría. Esta gran cantidad de información incluía datos de ubicación precisos y personales que podían identificar los hábitos y movimientos cotidianos de los californianos”.
La autoridad agregó que el acuerdo busca reforzar el control de los usuarios sobre la información generada por sus vehículos conectados y limitar prácticas de recopilación consideradas invasivas. Bonta expresó que “el acuerdo alcanzado hoy exige a General Motors que abandone estas prácticas ilegales y subraya la importancia de la minimización de datos en la ley de privacidad de California: las empresas no pueden simplemente conservar los datos y utilizarlos posteriormente para otro fin. Me enorgullece defender los derechos de privacidad de los californianos y colaborar con socios estatales y locales que comparten el mismo compromiso con la protección del consumidor”.
Varios medios indicaron que la investigación determinó que la información recopilada incluía datos de ubicación y patrones de conducción que posteriormente eran compartidos con terceros vinculados a servicios de análisis y seguros. El acuerdo también exige a la empresa obtener un consentimiento separado y específico antes de recopilar información relacionada con conducción o geolocalización.
La resolución contempla restricciones adicionales para General Motors respecto al almacenamiento y transferencia de datos sensibles. Además, la empresa deberá permitir que los consumidores puedan solicitar la eliminación de información recopilada y prohibir el uso de ciertos datos para fines no autorizados por los usuarios. Las obligaciones incluidas en el acuerdo estarán sujetas a supervisión durante varios años.
En declaraciones recogidas por medios estadounidenses, la oficina del fiscal general señaló que los consumidores tienen derecho a saber cómo se usan y comparten sus datos. El acuerdo también obliga a GM a implementar cambios en las interfaces y mecanismos de consentimiento utilizados dentro de sus vehículos y aplicaciones asociadas.
General Motors indicó que cooperó con la investigación y que ya ha implementado modificaciones relacionadas con transparencia y privacidad. Según varios medios, la compañía informó que dejó de compartir ciertos datos de conducción con empresas externas mientras avanzaban las conversaciones con las autoridades de California.
